Eva Mª Roldán.  Abogada0
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Impagos (Deudas)

Si bien los impagos se producen en cualquier momento, y podríamos afirmar que una consecuencia ineludible del tráfico jurídico, hay quién afirma que, en los momentos actuales, se da la situación en la que prácticamente todos somos deudores, que no morosos, de algún modo.

En realidad, la situación de crisis que atravesamos ha provocado que muchas personas hayan asumido compromisos con entidades (bancos, financieras...) o con particulares (profesionales, familiares...), en momentos de auge económico, en los que se disponía de ingresos y estabilidad y que en la actualidad no les es posible afrontar.

Es habitual entender que el impago constituye un problema en el momento en el que se rompe la relación de confianza o bien el deudor se convierte en insolvente, y en realidad esto no es así, puesto que la posibilidad de reclamar nace desde que hay constancia que el servicio se presta, el bien se entrega o el trabajo se realiza (o se cumple el término que se había establecido por las partes), y concluye en el plazo de tiempo  que en cada caso marque la ley. Es decir el deudor lo es desde un principio, por muy amable que nos parezca, y a efectos prácticos, el tiempo juega exclusivamente a su favor.

Por ello es fundamental contar con un adecuado asesoramiento jurídico, desde el momento anterior a que se inicie esta imaginaria "cuenta atrás".

Es necesario advertir que el deudor atenderá primero los pagos que se le reclamen, y entre ellos seleccionará aquéllos que se efectúen de modo serio y por escrito, con firma de abogado.

Es frecuente que determinadas personas decidan abandonar su derecho desde un inicio, puesto que entienden, de modo equivocado, que el éxito del pleito depende exclusivamente de la suerte, y por ello prefieren "dar por perdido su dinero" antes de solicitar, siquiera, la valoración jurídica de un abogado. O bien acuden finalmente, cuando el asunto ya está prescrito, o han efectuado gestiones "por su cuenta" que dificultarán la labor de éste.

Es posible que sea usted el deudor y moroso. En este caso la labor negociadora del abogado podría serle de gran ayuda a la hora de alcanzar una negociación de su deuda o una salida a la continuidad de su negocio.

No dude en acudir a este despacho, en cualquier caso.

 

 



Bufete Eva Mª Roldán    evam.rold@gmail.com